La Estatua de la Libertad, el símbolo newyorkino – Newyorkina

La Estatua de la Libertad, el símbolo newyorkino

por La Newyorkina
Como regalo de Francia al gobierno estadounidense en 1886 para rememorar los cien años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, la Estatua de la Libertad es, junto al Empire State Building y Central Park, el símbolo más emblemático de la ciudad de Nueva York. Situada en el puerto newyorkino, en la isla de la Libertad, muy cerca de la desembocadura del río Hudson, el monumento a la libertad más famoso del mundo es lo primero que veían todas aquellas personas que entraban a Nueva York en barco. Por eso es tan clave el lugar donde está ubicada. Sus más de 46 metros (92 si la medidos desde el suelo hasta la antorcha), forman la figura de una mujer con una corona de siete puntas, simbolizando los continentes y mares del planeta. En su mano derecha sostiene en alto una antorcha encendida y en la otra tiene una tabla recordando la independencia americana. Las cadenas rotas de sus pies simbolizan el fin de la opresión y el comienzo de la libertad para el pueblo americano. El color color verdoso de la Estatua de la Libertad es fruto de la oxidación del cobre, material del que está construida. La estatua fue diseñada por el francés Bartholdi, pero de su estructura interna se encargó Alexandre Eiffel (sí, el mismo que el de la torre más famosa de París). A lo largo del año la visitan más de cuatro millones de personas que pasan profundos controles de seguridad para acceder a ella. Como sabes en La Newyorkina somos unos enamorados de la ciudad de la luz, y una de las cosas que más nos fascina de Nueva York es la Estatua de la Libertad. Su grandeza, belleza y significado representan fielmente lo que transmite la ciudad de nuestros corazones.
VOLVER ARRIBA